MOTIVANDO A NUESTROS HIJOS

 

Pastor Hernan Silguero
 Por EL Rev. Felipe Chicas
Iglesia Pentecostal Unida Hispana

EL GRAN RETO DE LA EDUCACIÓN

Personalmente considero que tanto para padres como para hijos, es verdaderamente un gran reto el que ellos se gradúen de la escuela. La meta incluye la educación elemental, secundaria, y técnica o universitaria, si es posible. Ahora, el hecho de que un estudiante reciba su diploma no garantiza el éxito. Por ejemplo, hay estudiantes que se gradúan cumpliendo los más mínimos requisitos, y hay otros que se esmeran por sobresalir en todas las asignaturas. El estudiante que se sacrifica para sacar el mayor provecho de su educación, logra además de su diploma, establecer costumbres y una determinación firme que le van a ayudar a tener éxito en el futuro. Este estudiante no tendrá problemas para emprender nuevas áreas de estudio o de trabajo, porque tiene el carácter y el intelecto necesario. Lo opuesto se tiene que decir de aquel estudiante que "apenas" se graduó. Este estudiante tendrá problemas para lograr sus metas de estudio o de trabajo, porque no "adiestró" esas áreas en su vida (como el empeño, la organización, los retos académicos, el cumplir con sus responsabilidades académicas) que se usan también en el trabajo y en la vida diaria. Por consiguiente, el reto académico tiene que involucrar tanto a padres como a hijos.

 EL RETO INVOLUCRA A LOS PADRES

Cada año escolar los padres en los Estados Unidos gastan millones de dólares en útiles, ropa, y transportación para que sus hijos reciban su educación escolar. Por ejemplo, para que mis dos niños pudieran ir al primer día de clases tuve que gastar un promedio de doscientos dólares. ¡Cuanto será los gastos de aquellos padres que envían a cuatro o cinco hijos a la vez, y esto sin contar con el resto del año escolar! No obstante, lo hacemos con gusto, satisfechos de poder ayudar a nuestros hijos para que ellos tengan un mejor futuro.

Por lo tanto, es un reto para todo padre el poder ayudar a que su hijo termine sus estudios. El futuro de ellos depende del grado de educación que ellos alcancen, y del empeño que ellos pongan para sacar el mayor provecho de su educación. Pero, si los hijos desertan la escuela, ¿donde quedarán las inversiones económicas?, ¿donde quedarán los sueños que tenemos? Toda esa inversión, todos esos sueños irán a parar al bote de la basura, si nosotros no ayudamos a nuestros hijos.

EL RETO INVOLUCRA TAMBIÉN A LOS HIJOS

Los envuelve a ellos también, porque, son ellos los que día a día, enfrentaran la muy conocida y peligrosa "presión de grupo," instándolos a hacer lo malo. Son nuestros hijos los que deberán que tener suficiente motivación para decir ¡NO! a su amigos cuando los inviten a usar drogas; ¡NO! cuando los inviten a participar en una pandilla, o en un crimen, o cuando el novio o la novia le invite a practicar el sexo. Como la presión es constante, se requiere que el joven este verdaderamente motivado en lo positivo para poder rehusar hacer lo negativo, y continuar siempre con esa fe firme en luchar por un futuro mejor.

MOTIVARLOS ES NUESTRA TAREA COMO PADRES

Cuando el proverbista Salomón escribió en Proverbios 1:8,9: "Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello," no solo esta hablando al hijo, sino también a nosotros como padres, y nos esta dando a entender una de nuestras tareas. La instrucción y la motivación son partes de nuestra tarea como padres.

Como padres nos podemos preguntar: ¿Que hago para que mi hijo o hija no abandone la escuela? ¿Necesitaré ponerlo a estudiar en una escuela privada? ¿Le prohibiré tener amistades que sean deshonestas? No! No necesariamente usted tiene que hacer eso. Lo mejor que como padres podemos hacer no es prometerles viajes a lugares exóticos o que le compraremos esto o aquello, o cosas que muchas veces no están a nuestro alcance económico. Más bien por medio de la MOTIVACIÓN, los padres pueden ayudar a que sus hijos logren sus metas educacionales. Un joven que está bien motivado tiene muchas probabilidades de triunfar y muy pocas de fracasar. Por lo tanto la motivación es parte de la instrucción y dirección que un padre y una madre deben dar a su hijo. La motivación es gracia en la cabeza y collar en el cuello de nuestros hijos.

¿COMO MOTIVAR A NUESTROS HIJOS?

Permítanme compartir con ustedes algunos puntos fundamentales que dan respuesta a esta pregunta tan importante. Digo importante porque hay padres que no saben como estimular o motivar a sus hijos para que estos respondan al estudio.

 PUNTO 1: LA ESTIMULACIÓN

La palabra estimulación según el diccionario es: "aguijonear, estimular, incitar para obrar." En otras palabras estimular es dar animo. Muchas son las ocasiones en que nuestros hijos llegan a nuestros hogares con sus ánimos caídos, quizás por haber sacado una mala nota y están dudosos de poder pasar la materia. Es entonces cuando las palabras de ánimo tienen mucho valor. ¡Ten fe mi hijo; todo saldrá bien! ¡Si otros pueden, tú también puedes! Estas y muchas otras son ejemplos de frases que motivan mucho el animo caído de un joven estudiante.

PUNTO 2: PRESTOS A RECONOCER SUS LOGROS

¿Se ha preguntado usted como se siente un niño cuando a sacado un 100 (la nota mas alta) en la materia que usted creía iba a reprobar o una "E" (excelente) en conducta? Quizás usted dirá, "obviamente se siente muy contento." ¿Pero, se ha preguntado como se siente ese niño después de haber tomado esa calificación, corrido para su casa esperando con ansias que su padre o madre vean esa calificación, y que por lo menos le den una felicitación o un pequeño abrazo; y resulta que usted no ve esa calificación, cuando su hijo con una cara muy alegre y sonriente se la entrega, y lo único que usted ve es el pantalón que él rompió, al caerse por venir corriendo a enseñarle el cien o la "E"; y usted comienza a regañarlo y hasta quizás a insultarlo por el pantalón roto, ignorando totalmente la alegría que el niño refleja en su carita? Aunque esto parezca un cuento, es una realidad que se desarrolla todos los días en la vida de un niño. Es doloroso, ¡SÍ!, y la realidad es que hay padres que nunca reconocen los logros de sus hijos. Lo único que suelen ver son los errores que sus hijos cometen.

PUNTO 3: PRESTAR ATENCIÓN AL PROGRESO DE SUS HIJOS

Por otra parte, también hay padres que ni le prestan atención al pantalón roto, como tampoco al avance o progreso en la escuela. Para ellos ni les va ni les viene si su hijo asiste o no a las clases, si trae o no tarea de la escuela, si se porta bien o no. Lo único que les interesa es tener un poco de tranquilidad en casa mientras ellos están fuera. No obstante, cuando a su hijo lo detienen por salirse de la escuela o reprueba el año escolar, los culpables de todo son los maestros y los oficiales de la escuela.

La Biblia dice: "El que reconoce sus errores es sabio." Así que dejemos nuestras excusas a un lado, y como padres tomemos la educación de nuestros hijos en serio. Las siguientes recomendaciones servirán de comienzo para prestar atención al progreso y éxito de nuestros hijos:

Primero: Tenga en cuenta las fechas de las reuniones de padres en la escuela, y asista con regularidad. Si sus hijos se sienten molestos o incómodos porque usted va a asistir, asegúreles que lo hace porque le interesa lo que ellos están logrando, y no porque desea saber que tan "mal" les va para luego castigarlos.

Segundo: Asista a funciones escolares con su hijos. Por ejemplo, si su hijo desea desarrollar sus talentos en la música, anímelo a que se una a la banda musical de la escuela, y apóyelo cuando él participe en sus funciones. Hay muchas áreas vocacionales que los estudiantes pueden aprovechar.

Tercero: Si su hijo tiene problemas académicos, hay programas gratuitos donde él puede recibir más instrucción, y puede aprender técnicas efectivas de estudio que le ayudaran a superar su nivel de aprendizaje. Los consejeros en las escuelas pueden otorgarle información sobre estos programas. También puede preguntar en las librerías públicas, donde a menudo ofrecen estos programas.

Si nosotros prestamos atención al progreso académico de nuestros hijos, ellos se esforzarán por sacar mejores calificaciones, porque se darán cuenta que usted esta interesado en el futuro de ellos.

PUNTO 4: LA ORACION

Por último, quiero hablar sobre lo más importante y efectivo que podemos hacer para el bien de nuestros hijos: ORAR POR ELLOS. El orar por nuestros hijos es de vital importancia, porque como dije al principio, ellos están expuestos a todo tipo de presiones y tentaciones. Por otra parte tenemos a nuestro adversario el diablo que "anda como león rugiente buscando a quien devorar." Debemos pedir a Dios en oración que sea Él guardando a nuestros hijos de las pandillas, drogas, crimen, rebeldía y todo mal que asedia los tiernos corazones de nuestros hijos. Solamente Él puede guardarlos de ese espíritu de incredulidad que se cierne sobre el mundo. Solamente Él puede darles gracia delante de sus maestros, compañeros de clase y amistades, como lo hizo con José, Samuel y Daniel.

No seamos negligentes con nuestros hijos, antes, con mucho amor motivémoslos. El futuro de ellos depende de la motivación que usted como padre les infunda. Proyecte en la mente de su hijo metas grandes y no pequeñas, y también no olvide que ellos necesitan muchas palabras de ánimo, consuelo, y estimulo, porque esto fortifica su autoestima. Recuerde que nosotros sembramos, y Dios da el crecimiento. Si cultivamos hijos sanos y entendidos, cosecharemos hombres y mujeres de bien, temerosos de Dios, y que con gusto nos representarán en el mañana.

 

DE REGRESO A ESTUDIOS BIBLICOS

 

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