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“Señor,
déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y
la abone. Y si diere fruto bien; y si no, la cortaras después”
(Lucas 13:8-9).
Saludo en el Glorioso Nombre
de Jesucristo a todos mis hermanos y amigos quienes visitan
continuamente nuestra Website La Senda Antigua. Que privilegio
tan grande tenemos todos los que hemos recibido la preciosa
revelación del Único Dios y Salvador del mundo, Jesucristo, Dios
manifestado en la carne para darnos salvación y vida eterna.
Saber que Dios es UNO y no dos, tampoco tres, es salir de la
oscuridad a Su luz admirable, por el camino glorioso de Su
Palabra. “Porque no me avergüenzo del
evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel
que cree…” (Romanos 1:16).
Quiero desearle un Feliz Año
Nuevo 2008 lleno de Bendiciones y Prosperidad tanto en lo
espiritual como en lo material. Esperando que sea un Año en
donde usted dará mucho fruto como producto del buen cuidado que
Dios le ha dado a su vida. Al terminar este año algunos no han
aprovechado ese cuidado y por eso no han dado el fruto que
nuestro Señor Jesucristo espera recibir de ellos. Es exactamente
lo que nos dice la parábola de la higuera estéril en Lucas
13:6-9.
“(6) Dijo también esta
parábola: Tenía un hombre una higuera
plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo
halló. (7) Y dijo al viñador: He
aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y
no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra?
(8) Él entonces, respondiendo, le
dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave
alrededor de ella, y la abone. (9)
Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después”.
La parábola de la higuera se
refiere principalmente al pueblo de Israel. Sin embargo, su
verdad también se aplica a todas las personas que dicen creer en
Jesucristo, pero no abandonan el pecado. En mi vida de
cristiano y como pastor por más de 25 años he podido ver con mis
propios ojos que esta parábola identifica la clase de vida
espiritual que llevan muchos creyentes año tras año sin
presentar indicios de cambios para mejorar.
Nuestro Señor Jesús ve a Su
iglesia como su viña plantada. En ella ha puesta a pastores
para que cuiden de cada higuera esperando recibir buen fruto de
ella. Usted y yo somos esa higuera. Hemos sido colocados en la
iglesia del Señor para dar buen fruto. El pastor de la iglesia
predica y enseña guiado por la Presencia de Dios para que usted
crezca en su vida espiritual saludable, para que usted de fruto
de arrepentimiento genuino, para que demuestre con hechos que ha
vencido la vida de pecado y que por tal motivo el pecado ya no
reina sobre usted.
“¿Qué, pues,
diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde?
En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo
viviremos aún en él? ¿O no sabéis que todos los que hemos sido
bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?”
(Romanos 6:1-3).
“Con Cristo
estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo
en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del
hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a si mismo por mí”
(Gálatas 3:20).
Cuando el Señor le dijo al
viñador: hace tres años que vengo a
buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué
inutiliza también la tierra?, quiere decir que aunque
Dios da a cada uno suficiente oportunidad de arrepentirse y dar
buen fruto, Él no tolerará por siempre el pecado. La vida llena
de apatía que llevan muchos se ha convertido en una provocación
directa a la paciencia y misericordia de Dios. Es por eso que el
Señor le dice al viñador córtala,
en otras palabras, se acabó el tiempo. Dios como dueño
de la viña tiene autoridad sobre ella y tiene el derecho de
buscar fruto en ella todos los años.
Si no das fruto mejor te corto
y pongo otra planta en esa tierra que pueda darme fruto.
¿para qué inutiliza también la tierra?
¿Para que ocupar una banca en el templo si no soy de
provecho en la obra de Dios? “He aquí,
yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu
corona” (Apocalipsis 3:11). Es lamentable que muchos
pasen todo el año dormidos espiritualmente hablando, con malas
actitudes, en rebeldía, criticando todo lo que se hace y ellos
no contribuyen en nada. Ese mal espíritu se convierte en una
nube espesa dentro de la iglesia que contamina a otros y forman
una barrera que impide que la Presencia de Dios se mueva en la
congregación para traer avivamiento. Llegará el momento en que
será retirada la gracia de Dios y los impenitentes serán
castigados sin misericordia.
El viñador intercede por la
higuera cuando dice: Señor, déjala
todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la
abone. Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después”.
Es ahí cuando llega la oportunidad de entrar a OTRO AÑO MÁS,
otra oportunidad de parte de Dios para usted. Una oportunidad
para comenzar una nueva etapa en nuestra relación con
Jesucristo, dejando atrás la apatía, la frialdad y la
negligencia espiritual. Otro Año más y quizás el último de tu
vida antes de que seas cortado por no tener el fruto que Dios a
buscado y no encontrado en ti, en estos últimos años. Espero que
hayas entendido este mensaje y aproveches la oportunidad que el
Señor Jesucristo te está brindando al entrar en un Nuevo Año.
“Señor,
déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y
la abone. Y si diere fruto bien; y si no, la cortaras después”
(Lucas 13:8-9).
TE DESEO UN FELIZ AÑO
NUEVO 2008,
LLENO DE BENDICIONES Y
DE MUCHO FRUTO

Atentamente:
Edwin López / Presidente
Iglesia Pentecostal La
Senda Antigua Inc.
Phoenix, Arizona, USA
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