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Por Julio César Clavijo Sierra*
http://pentecostalesdelnombre.com
Dentro del campo teológico el uso más popular dado a la palabra secta
es el de falsa religión. Las religiones que ignoran a Jesús y a la
Biblia son consideradas sectas, al igual que todos aquellos grupos que
aún llamándose cristianos presentan graves desviaciones respecto a las
doctrinas fundamentales de la fe cristiana contenidas en las Sagrada
Escritura. Dentro de las doctrinas fundamentales tenemos que Dios es
uno, que fue manifestado en carne para darnos salvación y que su nombre
es Jesús; el genuino del Plan de salvación que consiste en el
arrepentimiento, en el bautismo en el nombre de Jesús y en el bautismo
del Espíritu Santo; la dedicación de una vida consagrada para Dios, así
como también la doctrina de la resurrección de los muertos y del juicio
eterno.
A continuación presentamos las huellas digitales o las calidades de
secta, que los verdaderos expertos en sectas como Pablo, Pedro, Juan y
Judas (el hermano de Jacobo) definieron para nosotros en el Nuevo
Testamento (Hechos 20:28-30; 2. Corintios 11:4; 1. Timoteo 4:1-3;
Gálatas 1:7-9; 1. Pedro 2:3, 2:15; 1. Juan 2:19-23, 4:1-6; Judas
1:10-11).
Éstas son cinco en número:
1. Rechazo de la plena deidad y la plena humanidad de Cristo
2. Escrituras extra bíblicas
3. Orientación de personalidad
4. Exclusividad organizacional
5. Normas de "santidad" esotéricas y dietéticas
Algunas falsas religiones presentan los cinco rasgos distintivos de una
secta, mientras que otras presentan solamente algunos de ellos.
1. RECHAZO DE LA PLENA DEIDAD
Y LA PLENA HUMANIDAD DE CRISTO
Todas las sectas manosean la Deidad y la vida de Cristo y la reducen a
algo menos de lo que la Biblia dice que Él es.
El Islam enseña que Jesús es simplemente un hombre creado por Dios así
como lo fue Adán. Creen que Jesús fue el mayor de los profetas enviados
a los judíos pero rechazan que él sea Dios manifestado en carne.
Los Testigos de Jehová han declarado que él es una criatura y nada más.
Dicen que en la tierra Él fue no más un hombre sin ninguna naturaleza
Divina. Ellos enseñan que su cuerpo se pudo haber "disuelto" en gases en
la tumba, y que su segunda venida tuvo lugar de manera invisible en el
año de 1914.
Los mormones proclaman a Cristo como un dios entre una multitud de otros
dioses que gobiernan planetas diferentes. Dicen que Él fue la
descendencia del espíritu de Elohim. Aún más, todos los varones mormones
están destinados a volverse dioses iguales a Jesucristo. Brigham Young
enseñó que Cristo era realmente Adán, y que a causa de que entró en
pecado es que nosotros pudimos ser bendecidos. Ellos también creen que
Jesús se casó con Marta y María en las bodas de Caná. Ellos propagan
otras blasfemias que involucran a nuestro Señor que es vergonzoso
repetir.
La Ciencia Cristiana enseña que Cristo era un "principio" o idea divina
separada de Jesús de Nazaret. Ellos declaran audazmente que Jesucristo
no "vino en carne" clasificándose por eso bajo la censura de Juan que
declaró: "Y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en
carne no es de Dios: y éste es el espíritu de anticristo, el cual
vosotros habéis oído que viene..." (1. Juan 4:2).
Armstrong, el fundador de la “Iglesia Universal de Dios” también enseñó
que Jesús es un dios entre muchos y que todos sus seguidores se volverán
"dioses" al igual que Cristo. Dios ha estado "extendiendo a su familia".
Él también cree que el cuerpo de Jesús se disolvió en la tumba, y que
sólo un "espíritu" surgió en la primera mañana de la Pascua.
José Luís de Jesús Miranda, el fundador de la secta “Ministerio
Internacional Creciendo en Gracia”, enseña el politeísmo pues afirma que
nosotros en espíritu somos iguales a Dios. Dice que Jesús sólo llegó a
convertirse en Cristo a través de la resurrección. Para ellos Jesús de
Nazaret fue el nombre que se le dio al velo de carne, mientras que
Cristo o Jesucristo es en lo que se convirtió Jesús cuando resucitó.
A los Adventistas del Séptimo Día se les ha hecho difícil el trabajo de
cubrir sus enseñanzas anteriores sobre Cristo. Uno de sus libros
tempranos "Cristo y su Rectitud" por Elder Waggoner, enseñó la herejía
arriana acerca de Cristo. Elena G. de White también enseñó que Jesús era
un ser caído, adultero y de naturaleza humana pecadora. Ellos han
realizado unos saltos mortales lingüísticos para intentar
"reinterpretar" sus palabras pero no han obtenido ningún provecho. Ellos
desearían poder "botarlos" pero no se atreven. Recuerden que para ellos
Elena G. de White no era "una simple mortal hablando, sino Dios"
El catolicismo romano y el protestantismo trinitario, a pesar de que
afirman creer en la deidad de Jesús, van en contravía de la Escritura,
pues enseñan que Jesús no es el Dios Único, sino que hay otras dos
“divinas personas” que comparten su Deidad y que son tan Dios como lo es
Él. De esa forma menosprecian y rebajan la plena Deidad de Jesucristo, y
desvían su creencia hacia el falso dios trino.
El judaísmo fariseo, conocido ahora como talmudismo (en sus varias ramas
de ortodoxo, conservador y reformado) no hace más que negar que Jesús es
el Mesías. Se la pasan promoviendo el odio contra Jesucristo,
catalogándolo de bastardo nacido de fornicación y de falso profeta.
Ellos son tan obtusos contra Jesucristo, que muchos han tomado
juramentos de sangre para quitar la memoria y el nombre de Jesucristo de
la tierra.
Cómo es de diferente la visión de Cristo por parte de los Pentecostales
Apostólicos del Nombre de Jesucristo, de los creyentes en la Unicidad de
Dios, en el verdadero monoteísmo bíblico. Nosotros creemos en la deidad
absoluta de Jesús y en su completa humanidad, nosotros creemos que
Jesucristo es el único Dios (Tito 2:13, 1. Juan 5:20, Apocalipsis 1:8),
nosotros creemos que Dios fue manifestado en carne (Isaías 9:6, Isaías
35:4, Mateo 1:23, 1. Timoteo 3:16) y por eso decimos juntamente con la
iglesia primitiva que en Cristo habita corporalmente toda la plenitud de
Dios (Juan 14:10, Colosenses 2:9). Nosotros creemos literalmente en su
nacimiento de una virgen y en su resurrección corporal de los muertos,
nosotros creemos en su retorno visible y glorioso, nosotros aceptamos su
obra completa en la cruz y su intercesión presente, nosotros respetamos
a la persona de Cristo siendo totalmente bíblicos.
2. ESCRITURAS EXTRA BÍBLICAS
Muchas de las sectas usan además de la Biblia otra literatura
“divinamente inspirada”.
Los musulmanes tienen el Corán, en dónde aparentemente se recogieron los
dichos de Mahoma. Según ellos, el Corán es superior a la Biblia y
sustituye a la Biblia. Los estudiosos concuerdan que no hay evidencia
del Corán hasta el año 691, o sea 59 años después de la muerte de
Mahoma, cuando la mezquita de la Cúpula de la Roca fue construida en
Jerusalén llevando varias inscripciones coránicas. Aún así, el Corán se
atreve a tergiversar algunas historias y declaraciones bíblicas,
argumentando que la forma en las cuales aparecen en la Biblia no son
correctas y que es el Corán el que dice la verdad. Por ejemplo, ellos
afirman que la simiente prometida de Abraham fluyó a través Ismael y no
de Isaac, a pesar de que no existen pruebas contundentes de que los
árabes actuales sean verdaderos descendientes de Ismael. El Corán ha
llegado a ser el único libro "sagrado" permitido en países controlados
por el islam. A los musulmanes se les ha prohibido tener copias de la
Biblia donde ellos puedan confrontar las enseñanzas de Mahoma.
Los mormones tienen su Libro del Mormón, la Perla de Gran Precio, y
Doctrinas y Convenios, a los cuales ellos consideran igualmente
inspiradas como la Biblia. Es en esas escrituras sin sentido que José
Smith, codicioso de mujeres, consiguió sus revelaciones sobre las
esposas “extra”, y la revelación subsiguiente de que su primera esposa
“recibiría esto de buena manera”.
Los Testigos de Jehová tienen su Revista la Atalaya, a la que ellos
estudian en lugar de la Biblia. Además cada publicación y cada libro es
considerado infalible si rodó en la imprenta de la Atalaya (por lo menos
hasta que la próxima equivocación doctrinal requiera un “ajuste”). Su
fundador, el “Pastor” Russell, afirmó que si uno estudiaba los volúmenes
de su “Alba Milenaria” estaría reservado en mejor "luz" que si estudiara
la Biblia.
La Ciencia Cristiana tiene aparte de la Biblia su libro “divinamente
inspirado”, a saber “la Ciencia y la Salud con la Clave de la Escritura”
escrito por “la Madre” Eddy. Ellos no tienen ningún “predicador” en la
Iglesia de la Ciencia Cristiana, sólo “lectores” ¿Qué leen ellos? “La
ciencia y la Salud” ¡por supuesto! Los servicios de su iglesia son
debido a esto de lo más aburrido en la historia de la cristiandad.
La “Iglesia Universal de Dios” tiene su “infalible” curso de
correspondencia y las escrituras de su fundador Herbert W. Armstrong.
Todo lo que él escribió es considerado como fidedigno pues es
considerado el Oráculo de Dios.
Pero nadie parece exceder a los Adventistas del Séptimo día. Su
“profetisa” Elena G. de White escribió montañas de libros. Todos ellos
son considerados inspirados. Ella dijo que lo que ella estaba hablando
no eran “errores mortales” sino palabras “del propio Dios”. Todo lo que
ella profirió, sea en cartas, en notas, en artículos de revista, en
“testimonios”, etc., era y es considerado divinamente inspirado y no
puede contradecirse. Si ella estornudaba, alguien estaba allí y lo
apuntó; ¡si ella bostezaba, ellos buscaron algún significado para eso!
Si usted duda de su “inspiración” será rápidamente alejado de la
fraternidad.
La Iglesia católica está cargada de revelaciones extra bíblicas. Cada
doctrina que el Papa decreta “ex cátedra”' es considerada “infalible”.
Por estos medios ellos han ligado al “creyente” para que crea en tales
ficciones como la inmaculada concepción, la bendita asunción, la
infalibilidad papal, la trinidad y el purgatorio.
Los trinitarios protestantes se jactan por aceptar la "tradición" y los
credos de los "padres" (que de ninguna manera son padres de la iglesia
apostólica, sino del catolicismo romano). Ellos aceptan el dogma
tradicional de la trinidad que tiene como base los credos ecuménicos
(especialmente el credo de Atanasio) con los cuales reinterpretan la
Escritura ¿La Tradición es ahora la verdad, tal como los católicos
romanos siempre han insistido?
"Pues en vano me honran, enseñando
como doctrinas mandamientos de hombres, porque dejando el mandamiento de
Dios, os aferráis a la tradición de los hombres…" (Marcos 7:7-8)
Ninguno de éstos llamados "Credos Ecuménicos" fue escrito por los
apóstoles, ni siquiera aquel credo que lleva el nombre de ellos. Esos
credos han sido "manoseados" como en el caso del Credo Niceno al que la
Iglesia católica agregó la cláusula "filioque" y por eso el catolicismo
se partió por la mitad. Los concilios que produjeron estos credos no
eran para nada santos. En ellos había corrientes en guerras, reyertas
desordenadas, sesiones de griterío e incluso de asesinatos. Uno fue
catalogado por el Papa "el Concilio de los Ladrones". La declaración del
Credo de Nicea fue dictada por un emperador que no era bautizado y que
amenazó con desterrar a todos los que no lo firmaran. El Credo de
Calcedonia llamó a María "la Madre de Dios".
El judaísmo fariseo talmúdico (en sus varias ramas de ortodoxo,
conservador y reformado), afirma que el Talmud (que es un libro que
contiene la tradición, las doctrinas, las ceremonias y los preceptos de
su religión) es la colección más santa de las leyes de Dios y la
autoridad obligatoria de la identidad judía. Aunque ellos afirman su
obediencia a la ley de Moisés, en realidad ellos no la observan en sus
prácticas. Un estudio de la religión del Talmudismo moderno,
antiguamente Fariseísmo, revelará una saturación de paganismo,
misticismo, lo oculto, filosofía, gnosticismo, y prácticas religiosas
babilónicas. Es una total falsedad cuando ellos afirman que el judaísmo
puro anterior a la cautividad babilónica está todavía entre ellos.
Jesucristo mismo rechazó la mezcla hipócrita religiosa de los fariseos
(Marcos 7:7-8).
Pero ¿Dónde están las escrituras “extra bíblicas” de los creyentes
apostólicos? ¿Dónde está el profeta “inspirado” e “infalible” y su
“nueva Biblia”? ¡En ninguna parte! ¡Los Pentecostales Apostólicos del
Nombre de Jesucristo sólo creen en la Biblia y en la Biblia! Nosotros no
tenemos ningunos “escritos guías” adicionales. Toda nuestra doctrina se
deriva estrictamente de la Palabra de Dios y de ninguna otra fuente.
Nosotros creemos que la Biblia es la Palabra profética más segura y que
toda la Escritura es inspirada por Dios (2. Pedro 1:19, 2. Timoteo 3:16)
3. ORIENTACIÓN DE PERSONALIDAD
Muchas de las sectas se reúnen alrededor de una personalidad que es
considerada “la boca de Dios”. A veces es el profeta fundador o a veces
es un vidente viviente. A ésta “personalidad” se cita, se sigue, y se
sirve como si fuera el propio Cristo. Muchas veces es incluso una mujer
“profetisa”.
Los musulmanes tienen a Mahoma y están obligados a repetir el credo: “no
hay más Dios que Alá y mahoma es su profeta”. Mahoma alegó que el dios
del Islam es el mismo Dios de la Biblia, pero en realidad el Islam es el
resultado de mezclar la enseñanza bíblica con las viejas costumbres
paganas de los árabes preislámicos que rendían culto a un panteón de
dioses (de los cuales el más importante era el dios Luna). Por medio del
uso de la fuerza, Mahoma llegó a convertirse en el máximo jefe del
Estado Árabe.
La Ciencia Cristiana tiene a Mary Eddy. Sus seguidores estuvieron de pie
en la nieve helada, para poder por lo menos verla cuando ella se montara
en su carruaje.
Los adventistas del Séptimo Día dicen que cada palabra de Elena G. de
White es considerada como inspirada por Dios. Dicen que ella escribió
sobre cada asunto del mundo y por eso tiene infaliblemente estudiado
cada problema para el bien de ellos durante todos los tiempos. Ellos la
citan tan a menudo como a la Biblia en cualquier tema que usted pueda
nombrar. Sus repetidas fallas proféticas no tienen efecto en su
credulidad.
Los mormones tienen a José Smith. Si usted no cree que él es un profeta
no puede ir al cielo. Para ellos, José Smith es el profeta, el vidente,
el revelador, y el autor de la Escritura. Sus presidentes actuales
también son “los profetas divinamente inspirados”. De vez en cuando
ellos se meten al armario y una vez fuera hacen estallar una “nueva
revelación”.
Herbert Armstrong, a pesar de los cargos de fraude e incesto con su
propia hija, se veneró como un profeta infalible de "la Iglesia
Universal de Dios". Algunos todavía están esperando que él suba de los
muertos pero la espera ha sida más larga de “cuatro días”.
El fundador de Los Testigos de Jehová fue llamado por sus mismos
seguidores el “Pastor” Carlos Russell con su fraude del “trigo
milagroso”. Él fue considerado “el siervo fiel y prudente” que según la
parábola de Cristo vino para dar al creyente “el alimento en el tiempo
apropiado”.
Los del “Ministerio Internacional Creciendo en Gracia” anuncian que su
apóstol anticristo llegó al mundo en un tiempo de desesperación, en
donde toda la creación se preguntaba: ¿Cuándo será el tiempo en que se
levantará el ‘otro’ que edificará sobre el fundamento dejado por el
Apóstol Pablo? Los seguidores de José Luís Miranda le llaman papá, Papa,
Jesucristo hombre, anticristo, consolador y dios. Ninguno de los
“pastores” de este movimiento hablan o piensan por sí mismos, sino que
deben contentarse únicamente con calcar la “revelación” que ha obtenido
el “edificador de la iglesia” repitiendo a sus fieles, exactamente lo
que ese hombre dice. En el año 2007, sus seguidores se tatuaron en su
cuerpo el número 666, a fin de mostrarle al mundo que estaban de acuerdo
con el sistema anticristo.
Y por supuesto los católicos tienen a su oráculo viviente, el "vicario
de Cristo", el "santo padre" y maestro de toda la cristiandad, su
señoría el Papa. A este hombre se adora y se adora (ellos podrán negarlo
pero nuestros ojos no nos engañan). Ellos besan sus pies y cualquier
otra parte de la que puedan asirse. Él da revelaciones desde “la Silla
de Pedro”, eso es como si él fuera la Biblia para ellos. Tomás de
Aquino, a quien muchos trinitarios protestantes citan como una
autoridad, era un firme defensor de la Supremacía del Papa como el
Sucesor de Pedro y Vicario de Cristo. Agustín de Hipona, otro favorito
de los trinitarios protestantes, resume su confianza en el Papa con
estas palabras: “Roma ha hablado, el caso cerró”.
Por el contrario, no hay ninguna personalidad sectaria entre los
Pentecostales Apostólicos del Nombre. Nosotros sólo seguimos a
Jesucristo, e incluso por eso, hemos sido ridiculizados como los “Sólo
Jesús”. Nosotros no tenemos a ningún José Smith, José Luis Miranda,
Elena G. de White y a ningún Papa; sólo a Jesucristo. Las Iglesias de la
Unicidad no atribuyen la supremacía de Cristo a ninguno.
4. EXCLUSIVIDAD ORGANIZACIONAL
Muchas de las sectas enseñan que usted debe pertenecer a su
“organización” para ser salvo. Ellos no toleran a ninguna organización
hermana o a alguna congregación independiente. Ellos se convencen de que
su organización es la “única iglesia verdadera”.
Así los Testigos de Jehová exigen ser directamente “la Organización
teocrática de Dios” guiada por los “144.000” gobernantes espirituales en
cielo. Todos deben entrar en ella para ser salvos. Todo lo demás es
“Babilonia la Grande”. Si usted deja el Salón del Reino usted es un
“siervo malo”.
Los Adventistas del Séptimo Día están convencidos de que ellos son “la
Iglesia del Remanente” de Apocalipsis 12. Todos los otros son
“Babilonia” (ellos también creen eso). Pronto la luz se revelará
claramente y Cristo volverá por sus 144.000 (ellos también creen eso),
quienes serán todos los Adventistas del Séptimo Día.
Todos los de la Ciencia Cristiana deben estar conectados a la “Iglesia
Madre” en Boston. Ésta es la única Organización establecida por Dios y
de la cual la fundadora es la Madre Eddy. Es como un pulpo religioso.
Los mormones reclaman que toda la cristiandad se había vuelto “apóstata”
hasta que José Smith “restauró” a la única Iglesia verdadera y la
etiquetó (“con inspiración divina” por supuesto) como “La Iglesia de
Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”. Fuera de esta
organización y de sus “templos” uno no puede salvarse. Incluso los
miembros de “La Iglesia Reorganizada de Jesucristo de los Santos de los
Últimos Días” que fue presidida por la propia familia de Smith, son
considerados “perdidos”.
Lo mismo ocurre con el grupo de Herbert Armstrong. Usted o pertenece a
la “Iglesia Universal de Dios” o está perdido. Armstrong había planeado
llevar a los miembros de su “iglesia” al desierto de Australia para
escapar de la Gran Tribulación, que él predijo para el año de 1975. Es
innecesario decir que esa profecía no se cumplió.
Ninguno de los de “Creciendo en Gracia” puede “salvarse” si no se
encuentra bajo la cubierta del “apóstol”. Todo aquel que no se sujete al
“apóstol” José de Jesús Miranda es corrupto de entendimiento y se ha
lanzado al naufragio de su carne por no respetar a las autoridades de la
cubierta angelical de este “apostolado” que Dios ha establecido.
Y por supuesto los católicos siempre insisten en “Extra ecclesia, nulla
salus”, “fuera de la Iglesia, ninguno se salva”. Ellos exigen ser la
única organización que tiene las “señales indiscutibles” de haber sido
fundada por Cristo. Para demostrar esto, hacen uso de la “sucesión
apostólica”.
El judaísmo fariseo talmúdico (en sus ramas de ortodoxo, conservador y
reformado) creen que ellos, por ser judíos, son los únicos beneficiarios
de las bendiciones de Dios. Ellos creen que su salvación está en su
sangre (su linaje), y por eso, no es tanto su fidelidad o su práctica de
virtudes religiosas, sino la fidelidad de Dios en su juramento a
Abraham, que los asegura de estar perdidos. Ellos enseñan que solo los
judíos pueden hacer parte del pacto, aunque si los gentiles son buenas
"bestias" les es permitido compartir las bendiciones de Israel. Cuando
Jesucristo vino por primera vez, la gran mayoría de judíos de aquel
tiempo afirmó que no estaban bajo la esclavitud de ningún hombre y por
eso no necesitaban a Jesucristo para hacerlos libres. Los judíos
desearon que el trono de David fuera reestablecido, pero ellos creían
que esta sería una liberación de la ocupación y el gobierno romano. Sin
embargo lo qué ellos quisieron y teorizaron no era lo que Dios tenía en
mente. Ellos tenían la esperanza de la persistencia eterna del Israel
natural y la restauración de la raza del pueblo, y Dios tenía en mente
la restauración de la raza humana a través del Mesías.
En contraste con los grupos mencionados y de ningún modo sectaria, están
los Pentecostales Apostólicos del Nombre de Jesucristo. Ninguna
organización del Nombre demanda que su grupo u organización es la única
y verdadera iglesia y que todos deben pertenecer a ella para ser salvos.
Hay miles de agrupaciones de la Unicidad en el mundo más congregaciones
independientes. Ninguno de ellos argumenta ser soberano y en su mayor
parte disfrutan de un buen compañerismo los unos con los otros. Ninguno
exige ser la "Iglesia del remanente" o la "única organización" sin la
cuál no puede haber salvación.
5. NORMAS DE SANTIDAD
ESOTÉRICAS Y DIETÉTICAS
Las sectas, característicamente tienden lazo a sus miembros con “otros
“requisitos” para la salvación, o lo que ellos llaman “santidad” o
“perfección”. En otras palabras, ellos inventan “nuevos evangelios” para
cuidarse de “nuevos pecados”.
Los musulmanes hablan de la yijad o guerra santa, con la cual se ha
justificado el terrorismo internacional, las bombas y la matanza de
personas de otras religiones. De acuerdo con este punto de vista
tradicional, los musulmanes que mueren en la yijad, automáticamente se
convierten en mártires de la fe y tienen prometido un lugar especial en
el Paraíso.
Los "Testigos de Jehová" dicen que se deben vender sus “publicaciones”
para ser salvos. Esto se traduce en vender subscripciones de la Atalaya
y de sus libros. Su “norma de santidad” que extrañamente permitía el
tabaco y todavía permite el alcohol expresa su rechazo a las
transfusiones de sangre y los saludos a la bandera, aunque la Biblia no
dice nada acerca de que estos asuntos ocasionen la pérdida de salvación.
Los mormones tienen un evangelio minucioso en obras que llevan a todos
los tipos de reinos después de la vida, ya sea celestial, terrestre o de
cualquier otra índole. Para ser salvo uno debe realizar “las dotaciones
del templo”, debe casarse para “el tiempo y la eternidad” y someterse a
“los bautismos por los muertos”. Su norma de santidad consiste en
requisitos raros como llevar “la ropa interior mormona” y no beber nada
que esté “caliente” (café, té, etc.).
En la Ciencia Cristiana la “santidad” consiste en refrenarse de
cualquier tratamiento médico o de alguna medicina, incluso de una
aspirina. La Señora Eddy enseñó en alguna ocasión y con bastante “fe”
que uno ni siquiera tendría que llevar ropa extra para el invierno (nada
en absoluto). Para obtener la salvación en esta religión, usted debe
haber leído Ciencia y Salud, y entonces lo mejor que usted puede hacer
es dejarse morir a través del abandono médico.
El culto de Armstrong exige a los miembros que observen la pascua, la
fiesta de los tabernáculos, de las lunas nuevas, que se abstengan de la
carne de cerdo, y que descansen el sábado. Entretanto, él sostuvo una
relación con una novia cuarenta años menor que él y quién intentó
“comprometerlo”.
Los Adventistas del Séptimo Día intentan presentar una "imagen
evangélica" pero ellos no lo son. Ellos afirman que cualquiera que en la
venida del Señor se encuentre comiendo "carne de cerdo" será destruido.
Cualquiera que se encuentre rindiendo culto el día domingo tiene "la
marca de la bestia". Su movimiento es protagonista en los requisitos de
"santidad" dietética. Elena G. de White tuvo a todos comiendo frutas,
granos y nueces. La carne se debe mirar con recelo porque es sucia ¿Qué
tiene esto que ver con el cristianismo? ¿Esto es salvación y Santidad?
El “Ministerio Internacional Creciendo en Gracia” afirma que después de
la cruz nadie puede ser hallado en pecado (según ellos esto significa,
que después de la cruz, ningún hombre es un pecador) porque Cristo quitó
de en medio el pecado. Para ellos la santidad consiste en convencerse
que nuestro interior es bueno y por eso debemos meternos esa idea en
nuestra cabeza cueste lo que cueste. Afirman que aquel que comete una
falta, un crimen, está en la ignorancia de su mente, practicando las
obras de la carne, ajeno a la vida de Dios; pero no se le puede hallar
en pecado, porque nació después de la cruz, después de Cristo, y que por
lo tanto se encuentra en justificación de vida. Dicen que los miembros
de su organización han alcanzado la madurez espiritual y por eso para
ellos está prohibido prohibir. Ellos dicen que el apóstol Pablo enseñó
que “todo me es lícito” y que dónde existe la prohibición es porque hay
doctrinas de demonios. Según ellos, luego de que se convenzan de que su
interior es bueno, pueden practicar cualquier carnalidad y no hay
problema.
La Iglesia Católica presenta como una de sus máximas doctrinas de
santidad la doctrina del celibato sacerdotal, que es catalogada por la
propia Biblia como una doctrina de demonios (1 Timoteo 4:3). A raíz de
esta doctrina, el clero se ha visto enfrentado ante una enorme cantidad
de escándalos sexuales que la Iglesia Católica no ha podido ocultar. A
su vez, la doctrina del confesionario hace que los católicos no se
arrepientan directamente ante Dios, sino que se les ha dicho que un
simple hombre puede absorberles sus pecados. El confesionario es
utilizado para hacer que los fieles católicos sientan que necesitan al
sacerdote y a la iglesia católica más de lo que necesitan a Dios. Aun
con todo y eso, ellos afirman que para que alguien pueda ser declarado
verdaderamente un santo se debe dar el acto de canonización, por medio
del cual el Papa declara de forma pública la santidad de una persona
luego de fallecida. Con este acto se da el aval para que los fieles
católicos rindan culto al “nuevo santo”. El proceso de canonización
requiere de una "amplia" investigación acerca de la vida de la persona
fallecida y por otro lado que esta haya realizado por lo menos dos
milagros.
La doctrina de “santidad” de la gran mayoría de trinitarios
protestantes, afirma que Dios no mira lo externo sino lo interno del
hombre y por esta causa toleran muchas costumbres del mundo. Es así que
la inmensa mayoría de personas pertenecientes a estos grupos,
desobedecen completamente los mandamientos dados en la Biblia respecto a
la ropa, los adornos, el uso de joyas y el cabello, pues consideran que
fueron dados únicamente para la Iglesia del primer siglo y que no tienen
ningún valor para los días actuales. Así, se apartan de las enseñanzas
bíblicas acerca de la modestia, de la humildad, de la moderación en
nuestros aspectos externos, de la distinción entre los sexos y de la
separación del mundo. Ellos también violan las reglas de la sana
interpretación al hacer una doctrina tomando aisladamente el versículo
de Mateo 28:19, ignorando por completo el resto de la enseñanza
Escritural demuestra que el bautismo cristiano debe ser administrado
invocando literalmente el nombre de Jesucristo. Ellos simplemente
ignoran la importancia del bautismo en el nombre de Jesucristo dentro
del Plan de salvación y se han inventado “otras formas” de recibir el
Espíritu Santo tales como desmayar y tumbar a la gente de espaldas.
Esto contrasta grandemente con la posición de las Iglesias del Nombre.
¿Qué parte de nuestro mensaje evangélico es "sectario"? ¡Absolutamente
ninguno! Todos estamos de acuerdo con la estricta predicación
apostólica. Nuestro evangelio es exactamente el que los Apóstoles
predicaron: arrepentimiento, bautismo en agua en el nombre de Jesús, y
recepción del Espíritu Santo (Hechos 2:38, Hechos 10:44-48, Hechos
19:1-6). Nosotros no tenemos ningún "rito de templo" o "cuotas de la
revista". Nuestras normas de santidad también son basadas completamente
en el Nuevo Testamento. Nuestra norma sobre el cabello se dio bajo la
inspiración divina que recibió el apóstol Pablo (1. Corintios 11:14-15).
Nuestra posición que involucra ropa modesta, joyería y adorno, no fue
"inventada" por nosotros, pero si fue decretada por los apóstoles en dos
lugares (ambos didácticos). Cualquiera puede leerlos en la Biblia y
usted no necesita de ningún otro "santo" libro (1. Pedro 3:3-4, 1.
Timoteo 2:9-10). Nuestra posición contra el uso del tabaco y el alcohol
que manchan el cuerpo y que inevitablemente llevan a una miseria
incalculable y a la muerte, es igualmente basada en la Escritura (1.
Corintios 3:16-17, 2. Corintios 7:1; Romanos 13:13; 1. Corintios 5:11).
Nosotros creemos que todo nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, debe ser
guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo (1.
Tesalonicenses 5:23)
ALGUNAS CONSIDERACIONES
FINALES
El hecho de que alguien se encuentre en una falsa religión no quiere
decir necesariamente que no ame o que no esté dispuesto a recibir la
verdad. Muchas personas tienen un deseo sincero de agradar a Dios pero
no saben completamente como hacerlo. Por decirlo de alguna manera, hay
muchos "Cornelios" (Hechos 10:1) y "Apolos" (Hechos 18:24-25) en
aquellos lugares. También hay corazones que no son tan sensibles a la
Palabra, pero que de todas maneras pueden llegar (a pesar de su
incredulidad inicial) a salir de aquellos falsos cultos para venir a la
verdad.
Una persona puede tener un conocimiento profundo en las Sagradas
Escrituras, puede gozar de un ministerio poderoso, puede tener un gran
fervor espiritual y sin embargo eso no indica que necesariamente haya
nacido de nuevo. Apolos era un varón elocuente y poderoso en las
Escrituras pero necesitó que Aquila y Priscila le expusieran más
exactamente el evangelio de Dios (Hechos 18:24-28). A personas así
debemos diligentemente enseñarles las Escrituras con amor.
Nosotros no podemos negar que algunas de estas personas puedan haber
tenido experiencias verdaderas y profundas con Dios. Nosotros no debemos
menospreciar esas experiencias sino que debemos tomarlas como un punto a
nuestro favor. Si alguien ama a Dios la Palabra de Dios oye, y conocerá
si la doctrina que predicamos es de Dios o si hablamos por nuestra
propia cuenta (Juan 7:17).
La salvación únicamente pertenece a nuestro Dios y él es el que la da.
Nosotros no tenemos la autoridad para condenar a nadie pero tampoco
tenemos la autoridad para asegurar que alguien que no ha obedecido el
Plan de Salvación a cabalidad es salvo. La seguridad de nuestra propia
salvación (de nuestra salvación individual) se basa en nuestra
obediencia a ese Plan de Salvación (Hechos 2:38, Hechos 10:44-48, Hechos
19:1-6). Nosotros tenemos la obligación de predicar el Plan de Salvación
como la Biblia lo enseña y debemos invitar a las personas de todos los
credos a que lo obedezcan ¡Ese es nuestro trabajo! Nosotros no debemos
animar a la desobediencia sino que debemos animar más bien a la
obediencia. La Biblia es la única autoridad para la doctrina y para la
enseñanza de la salvación.
Nosotros jamás debemos aborrecer a las personas que se encuentran en una
falsa religión. Nosotros debemos amar a nuestro prójimo pues así lo
enseña la Biblia. Nosotros debemos procurar siempre mantener buenas
relaciones con todas las personas, pues la cordialidad es una de las
armas principales para llevar a las personas a Cristo.
Nosotros debemos conocer muy bien el fundamento de nuestra fe. Debemos
conocer muy bien que Dios es uno, que fue manifestado en carne, que su
nombre es Jesús, y debemos amar y obedecer el Plan de Salvación
establecido en la Escritura (arrepentimiento, bautismo en agua en el
nombre de Jesús y recepción del Espíritu Santo). De esa manera
contaremos con bases sólidas para animar a otros a recibir esta
salvación tan grande.
* Gran parte de este artículo fue tomado del capítulo 25 del libro “If
Ye Know These Things” escrito por el Rev. Ross Drysdale de la Primera
Iglesia Pentecostal de Inglis y fue traducido, ampliado y adaptado por
el hermano Julio César Clavijo Sierra, para la Mega Página Apostólica:
Pentecostales del Nombre de Jesucristo.
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