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Por Edwing
López
El Libro de los Hechos
de los Apóstoles está lleno de datos muy importantes sobre los primeros
trienta años de historia de la iglesia primitiva. Viajando a través de
sus páginas encontramos los viajes misioneros del Apóstol Pablo. Entre
esos viajes encontramos su visita a la ciudad de Atenas. Este relato
bíblico se encuentra en Hechos 17: 15-34.
Atenas es una de las
ciudades más famosas del mundo antiguo. Era el conocido centro
intelectual, cultural y religioso. Era la sede de las escuelas de
filosofía. Era una ciudad “entregada a la idolatría” (17:16). Se
decía que habían más dioses que hombres en Atenas.
Esto no es diferente en
el mundo actual. Casi toda la raza humana se postra a los pies de
ídolos inventados por hombres y hechos por manos humanas. Algunos
adoran ídolos de piedra o de madera, cuadros o imágenes; Otros adoran
los dioses de oro y de plata, de cultura y refinamiento, de artes y
ciencias.
El Apóstol Pablo comenzó
su mensaje en el areópago con esta declaración: “Varones atenienses, en
todo observo que sois muy religiosos” (17:22). No les faltaba la
religión, pero con toda la religión que tenían, no conocían al único
Dios Verdadero.
Es interesante saber que
en atenas había dos escuelas Filosofía, “Los Epicúreos” y “Los Estoicos”.
LOS EPICÚREOS eran
materialistas y ateístas. Creían que lo más importante de la vida era
el placer; Que el placer era el único bien y el dolor el Unico mal.
Para ellos no había Dios ni existencia futura en la eternidad. Su lema
era “comamos y bebamos porque mañana moriremos.”
LOS ESTOICOS creían que
Dios era todo y en todo, lo cual se Panteísmo. Eran fatalistas y
consideraban que la apatía era el logro moral más alto. Para ellos Dios
era el “alma” del universo, de modo que la distinción entre lo humano y
lo divino ya no existía. El hombre llegó a ser su propio Dios.
Estos dos grupos de
filosofía consideraban que la sencilla verdad cristiana que Pablo
predicaba era absurda y se burlaban de él.
Los filósofos llevaron a
Pablo al Areópago para escuchar más de su predicación. El Areópago era
un consejo ateniense que se reunía en la antigüedad en la Colina de
Ares al oeste del Acrópolis. El consejo tenía jurisdicción sobre
asuntos morales t religiosos. Otro nombre del Areópago era la Colina de
Marte.
Pablo era muy observador.
Se aprovechó de algo conocido a los oyentes para comenzar su mensaje.
En esto, él seguía el ejemplo del Señor. Pablo había visto las
devociones regiliosas de los atenienses y había encontrado un altar con
la inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Era a este Dios no conocido a
quién habían construído un altar que Pablo les iba a anunciar.
Pablo anunció a este
Dios no conocido como el Creador y Gobernador moral del mundo; verdades
que atacan el corazón mismo del materialismo, panteísmo, ateísmo,
etc. Pablo les anunció que el pecado es una ofensa personal contra un
Dios y Juez personal, quien por eso manda a todos los hombres en todo
lugar que se arrepientan. Anunció la insensatez de la idolatría cuando
nosotros mismo somos el linaje de Dios.
Como resultado a este
poderoso mensaje predicado por Pablo; muchos lo rechazaron, algunos le
dejaron para otra ocasión, y unos pocos creyeron. Esto lo sabemos muy
bien, porque donde se predique en estos días el Evangelio, hay
resultados iguales. Gracias a Dios que siempre hay algunos que creen.
A través del mundo en
estos días, Dios sigue siendo “el Dios no conocido.” Como los
atenienses, los hombres en todos los lugares son muy religiosos, pero
también son idólatras. Se entregan a los estudios y al conocimiento,
pero no conocen al Dios Vivo y Verdadero.
Muchos dicen que Dios es
solo una idea, que Él se encuentra en la naturaleza o que se descubre
dentro del hombre mismo. Sin embargo, Dios es el Soberano Viviente y
personal del universo. Es el Creador en cuyas manos están nuestro
aliento y nuestras vidas, y de quien viene nuestro ser.
Para conocerle, el
hombre debe nacer en su familia y recibir Su Espíritu. El único modo en
que podemos conocerle es teniendo una relación personal con Él,
bautizándonos en Su Nombre y ser llenos de Su Espíritu.
(Algunos
datos y comentarios han sido recopilados del escritor Ralph Vincent
Reynolds).
Que nuestro Señor Jesucristo te bendiga ahora y siempre.
Atentamente: Rev. Edwin López / Presidente
Iglesia Pentecostal La Senda Antigua
Phoenix,
Arizona,
Estados Unidos
Te invito a que escuches
Radio La Senda Antigua.
http://www.lasendaantigua.com/home.htm
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