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Por Julio César Clavijo S.

La
trinidad fue una "doctrina" que apareció en el tercer siglo, se
desarrolló notablemente en la segunda mitad del cuarto siglo, y el
credo que la caracteriza (e.d. Credo de Atanasio) sólo tomó su forma
definitiva hasta finales del siglo quinto.
Los teólogos y escritores trinitarios, generalmente coinciden en:
1.
Aceptar que la Santa Escritura no posee una declaración formal
relacionada con la Trinidad.
2.
Reconocer que la Escritura no contiene la doctrina formada de la
Trinidad.
3. Afirmar que el Nuevo Testamento no es suficiente pues se quedó en
una etapa de infancia embrionaria en sus declaraciones doctrinales,
específicamente con relación a la naturaleza de Dios. (Una
declaración típica de las sectas).
4.
Reconocer que el dogma de la trinidad tuvo un desarrollo
extrabíblico, en un tiempo post-bíblico para ser formulado como hoy
en día lo conocemos.
5. promover la falsa doctrina de la “Sagrada Tradición”, reclamando
para las formulaciones post-bíblicas (especialmente para el Credo de
Atanasio) una autoridad igual o superior al Nuevo Testamento, pese a
que el concepto o la idea del dogma trinitario no se encuentra en la
Biblia.
Todos
las organizaciones trinitarias (ya sea de la corriente católica
romana, ortodoxa griega o prostestante), le dan más honor al Credo
de Atanasio que a la Biblia.
Los trinitarios han sido condicionados a pensar que Dios es una
trinidad, por medio de un entrenamiento extra-Escritural, pero
muchos de ellos ni siquiera se han detenido a reflexionar que la
Escritura nada habla sobre el “Dios que es tres”.
La manera en que la “teología” trinitaria confunde a la gente para
que adultere la Palabra de Dios, puede exponerse así:
1.
Asuma que el Credo de Atanasio está a un nivel superior a la Biblia
y que sirve para reinterpretar la Biblia.
2.
Reinterprete la Biblia en consonancia con el Credo de Atanasio,
eliminando siempre las concepciones mentales que puedan contradecir
dicho Credo.
3. Conforme con el Credo de Atanasio, todas las veces que lea en la
Biblia “Padre”, “Hijo” y “Espíritu Santo”, piense que se trata de
tres personas distintas que hacen parte de un dios trino.
4. No
se preocupe por los errores, absurdos y contradicciones del dogma
trinitario. Recuerde que este está por encima de los parámetros que
la inteligencia humana puede concebir.
5.
Repita el ciclo anterior de manera indefinida y no se olvide de
enseñar a otros que el Dios de la Biblia es una trinidad, para que
ellos también transiten por la senda que usted ha decidido tomar.
Las
sectas que actualmente adoran al dios Trino, pueden clasificarse en
tres categorías:
1. LA IGLESIA CATOLICA ROMANA: Es la mayor representante del
pensamiento trinitario. Tomó forma en el Concilio de Nicea del año
325, que fue convocado por el emperador romano Constantino y durante
muchos siglos fue la única exponente del dogma trinitario. El
desarrollo del dogma de la trinidad fue un proceso lento que
consumió muchos siglos, y no empezó con la Iglesia Católica, pero sí
fue aprobado y abrigado oficial e institucionalmente por dicha
organización religiosa.
2. LA
IGLESIA ORTODOXA GRIEGA: Se originó en el suceso conocido Cisma de
Oriente, del año 1054. La Iglesia Ortodoxa Griega afirmó que el
"Espiritu trinitario" procedia unicamente del "Padre trinitario",
mientras que la Iglesia Católica Romana, continuó con la creencia de
que la tercera persona de su dios trino, procedía del "Padre
trinitario" y del "Hijo trinitario" de manera simultanea.
3. LAS IGLESIAS PROTESTANTES TRINITARIAS: Se originaron en la
llamada reforma protestante de 1517, cuando ciertos curas, monjes y
feligreses católico romanos, optaron por separarse de la Iglesia
Católica Romana, porque afirmaron que esta se había corrompido.
Aunque renunciaron a muchas de las doctrinas erradas del
catolicismo, continuaron con la adoración al dios Trino.
El trinitarismo asegura creer en la Deidad de Jesucristo, pero va en
contravía de la Escritura, pues enseña que Jesús no es el Dios
Único, sino que hay otras dos “divinas personas” que comparten su
Deidad y que son tan Dios como lo es Él. De esa forma menosprecian y
rebajan la plena Deidad de Jesucristo, y desvían su creencia hacia
el falso dios Trino.
Publicado por
Julio César Clavijo S.
juliocesarclavijos@yahoo.es
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