Por
Edwin lópez
“Pablo, prisionero de
Jesucristo, y el hermano Timoteo, al amado Filemón, colaborador
nuestro” (Filemón 1).
Hoy quiero compartir algunos datos muy interesantes acerca de la
Epístola a Filemón. Esta carta fue escrita por el Apóstol Pablo
durante el tiempo en que estuvo preso dos años en Roma y enviada a
su amigo y hermano en Cristo, Filemón, quien tenía una iglesia en
su casa (Fil. 2). Filemón era un propietario de esclavos y miembro
de la iglesia de Colosas.
Mientras Pablo estaba en la cárcel conoció allí al prisionero
Onésimo, un esclavo fugitivo quien se le había escapado a Filemón.
Este aceptó a Jesucristo como su Salvador personal en la cárcel por
la predicación del Apóstol Pablo. Conforme a la ley romana, al
esclavo que huía se le podía castigar con la muerte. El apóstol
Pablo decide interceder por Onésimo ante Filemón y le pide que lo
reciba como creyente, como compañero de Pablo, con el mismo amor que
recibiría a Pablo.
“Porque quizá para esto se apartó de ti por algún tiempo, para que
le recibieses para siempre; no ya como esclavo, sino como más que
esclavo, como hermano amado, mayormente para mí, pero cuánto más
para ti, tanto en la carne como en el Señor” (Filemón 15-16).
En otras palabras, la esclavitud no puede existir entre creyentes
que han conocido la verdad de la fe cristiana. Ya no se debe tratar
a Onésimo como esclavo, sino como un querido hermano en la fe, quien
delante de Dios es igual a Pablo y a Filemón. Con un juego de
palabras Pablo observa que Onésimo (cuyo nombre significa “útil”),
era antes “inútil”, pero ahora es “útil” a Pablo y a Filemón.
“Te ruego por mi hijo Onésimo, a quien engendré en mis prisiones,
el cual en otro tiempo te fue inútil, pero ahora a ti y a mí nos es
útil, el cual vuelvo a enviarte; tú, pues, recíbele como a mí
mismo” (Filemón 10-12).
Vemos claramente como en la escritura del Nuevo Testamento la
iglesia primitiva no abogaba en ningún momento por la emancipación
de los esclavos, ni siquiera para los esclavos que eran creyentes en
Cristo. Esto era debido a las condiciones socio-políticas de la
época. Lo mismo sucedía en el trato y la relación de las mujeres
tanto en la vida secular como en la iglesia. Si la iglesia en ese
tiempo hubiera iniciado un esfuerzo de liberar o predicar en contra
de la esclavitud, se le hubiera hecho un daño muy grande a la
iglesia y a la causa de Cristo. En vez de una confrontación
directa, se dieron pautas para los esclavos y amos cristianos que
socavarían la esclavitud desde adentro y finalmente producirían su
abolición.
El apóstol Pablo le dice a Filemón en su carta que quisiera que
Onésimo permaneciera con él en Roma, pero que prefería devolvérselo
a su amo legal. “Yo quisiera retenerle conmigo, para que en lugar
tuyo me sirviese en mis prisiones por el evangelio; pero nada quise
hacer sin tu consentimiento, para que tu favor no fuese como de
necesidad, sino voluntario” (Filemón 13-14). Onésimo debía ser
liberado si así lo deseaba. La ética y el amor del evangelio así lo
exigen. No obstante, el apóstol Pablo no lo declara directamente.
Él quería que Filemón y todos los amos liberaran a sus esclavos de
manera voluntaria.
En conclusión encontramos que son tres las características
principales de esta epístola. Primero: esta es la epístola más breve
del apóstol Pablo. Segundo: Más que ninguna otra parte del Nuevo
Testamento, es un ejemplo del trato de Pablo y la iglesia primitiva
del problema de la esclavitud en el imperio romano. En lugar de
atacarla directamente o incitar a una rebelión armada, el apóstol
Pablo expone los principios cristianos que eliminaron la crueldad de
la esclavitud romana y finalmente llevaron a su total proscripción
del cristianismo. Tercero: Da un conocimiento extraordinario de la
vida interior del apóstol Pablo, pues se identifica con un esclavo
tanto que considera a Onésimo como a sí mismo (v. 12).
El apóstol termina diciéndole a Filemón; “Te he escrito confiando en
tu obediencia, sabiendo que harás aun más de lo que te digo”
(v.21).
Que el Señor Jesús les
bendiga rica y abundantemente.
Atentamente:
Edwin López / Presidente
Iglesia Pentecostal La Senda
Antigua
Phoenix, Arizona, USA
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