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Hay numerosos pasajes en el Nuevo Testamento que nos dicen que Jesús
se sienta a la diestra
de
Dios. Pedro usó esta expresión en Hechos 2:34, citando el Salmo
110:1. Según los Hechos 7:55, Esteban miró hacia el cielo mientras
le estuvieron matando a pedradas y "vio la gloria de Dios, y a Jesús
que estaba a la diestra de Dios."
¿Qué
significa esta frase? ¿Significa que hay dos manifestaciones físicas
de Dios en cielo, Dios y Jesús, con el último colocado perpetuamente
en la diestra del anterior? ¿Es esto lo qué Esteban vio?
EXPLICACIONES
DEL NUEVO TESTAMENTO: HECHOS HASTA APOCALIPSIS
Una interpretación física "de la diestra de Dios" (la mano de Dios)
es incorrecta. En primer lugar, ningún hombre ha visto Dios en
cualquier momento, ni puede un ser humano verlo (Juan 1:18; I
Timoteo 6:16; I Juan 4:12). Dios es Espíritu y como tal es invisible
(I Timoteo 1:17). El no tiene una mano derecha física a menos que El
elija manifestarse a Sí mismo en una forma humana. Sabemos que
Esteban no lo vio literalmente a Dios aparte de Jesús. Si él vio a
dos personas, ¿por qué ignoraría a una de ellas, orando solamente a
Jesús? (Hechos 7:59-60). Si él vio distintas manifestaciones físicas
del Padre y del Hijo, ¿por qué no vio al Espíritu Santo como una
tercera persona?
Una lectura cuidadosa de Hechos 7:55 apoyará la declaración que
Esteban no vio a Dios aparte de Jesús. El versiculo 55 no dice que
Esteban vio al Espíritu de Dios, sino nos dice que él vio "la gloria
de Dios" y a Jesús. En el versiculo 56 Esteban dijo, "He aquí, veo
los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de
Dios." La única imagen visual o persona que Esteban vio era
realmente Jesucristo.
Otros problemas se presentan si tomamos "la diestra de Dios" en un
sentido físico. ¿Está sentado Jesús a la diestra de Dios según lo
registrado en Hechos 2:34?, o ¿está Jesús parado a la diestra de
Dios como registrado en Hechos 1:55-56? ¿Está Jesús sentado encima
de la diestra extendida de Dios? o ¿está Jesús sentado junto a la
diestra de Dios? ¿Está Jesús en el seno del Padre? (Juan 1:18). ¿Qué
de Apocalipsis 4:2, que describe un trono en el cielo y uno qué se
sienta en ese trono? ¿Se sienta el Padre en un trono y Jesús se
sienta al lado de aquel trono? ¿Qué del hecho de que Jesús es el
Unico que está sentado en el trono? (Apocalipsis 4:2, 8 con 1:8,
18).
Obviamente, entonces, la descripción de Jesús a la diestra de Dios
debe ser figurativa o simbólica. Actualmente, esto es evidente al
considerar las numerosas referencias a través de la Biblia que
hablan de la diestra de Dios. En el Salmo 16:8, David escribió, "A
Jehová he puesto siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no
seré conmovido." ¿Significa esto que Jehová estaba siempre presente
corporalmente a la diestra de David?
El
Salmo 77:10 dice, "Traeré, pues, a la memoria los años de la diestra
del Altísimo." ¿Prometía el salmista recordar el número de los años
que Dios tenía una diestra? El Salmo 98:1 declara de Jehová, "Su
diestra lo ha salvado y su santo brazo." ¿Significa esto que Dios
derrotó a Sus enemigos sosteniendo detrás de Sí mismo Su mano
izquierda mientras que los aplastó con una diestra física?
El
Salmo 109:31 indica que Jehová "se pondrá a la diestra del pobre." ¿Significa
esto que El se coloca físicamente a Sí mismo al lado de la gente
pobre en todo momento? Jehová declaró en Isaías 48:13, "mi mano
derecha midió los cielos," y en Isaías 62:8 que Jehová juró por su
mano derecha. ¿Significa esto que Dios extendió una mano gigante y
literalmente cubrió el cielo?, o ¿que Dios puso su mano izquierda
encima de su mano derecha y juró por ella? Jesús echó fuera demonios
por el dedo de Dios (Lucas 11:20). ¿Arrastró hacia abajo un dedo
gigante
del cielo y echó fuera a los demonios de la gente? Por supuesto, la
respuesta a todas estas preguntas es "No." Por lo tanto, debemos
entender que la "diestra de Dios" se usa en un sentido figurativo,
simbólico, o poético y no en un sentido físico ó corporal. Esto
siendo así, ¿qué significa esta frase?
En
la Biblia, la diestra significa fuerza, poder, importancia, y
preeminencia tal como en las frases de uso común, "él es mi brazo
derecho" y "daría mi brazo derecho para esto." El erudito trinitario
Bernard Ramm dice, (rf.197) "Se habla de la omnipotencia de Dios en
términos de un brazo derecho porque entre los hombres el brazo
derecho es el símbolo de fuerza o energía. Se habla de la preemincia
como sentárse a la diestra de Dios porque en asuntos sociales
humanos la posición de la diestra referente al anfitrión era el
lugar del honor más grande."1
Algunos ejemplos bíblicos para demostrar esta asociación de la
diestra con el poder son interesantes e instructivas. Exodo 15:6
proclama, "Tu diestra, O Jehová, ha sido magnificada en poder." El
Salmo 98:1 y el Salmo 110:1 asocian a la diestra de Dios con la
victoria sobre los enemigos. Cuando la Biblia habla de Jesús a la
diestra de Dios, quiere decir que Jesús tiene todo el poder y toda
la autoridad de Dios. Jesús mismo dijo claramente en Mateo 26:64: "Desde
ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de
Dios, y viniendo en las nubes del cielo." (Véase también Marcos
14:62; Lucas 22:69.)
Así Jesús declaró que tenía todo el poder de Dios; por esta
implicación El declaró que era Dios. Los judíos entendieron estas
demandas y debido a ellas el sumo sacerdote acusó a Jesús de
blasfemia (Mateo 26:65). Al parecer, el sumo sacerdote sabía el
significado simbólico de la diestra en el Antiguo Testamento, y por
lo tanto él se dió cuenta que Jesús estaba declarando que El tenía
el poder de Dios y que era Dios. Primera de Pedro 3:22 demuestra aún
más que "la diestra" significa que Jesús tiene todo poder y
autoridad: "quién habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios;
y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades."
De
la misma manera, Efesios 1:20-22 usa esta frase para decir que Jesús
tiene la preeminencia sobre todos los principados, potestades,
dominios, y nombres. Este pasaje también relaciona la diestra a la
exaltación de Cristo. En esta conexión, los Hechos 5:31 dice, "A
éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para
dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados." (Véase también el
Salmo 110:1; Hechos 2:33-34).
Hechos 5:31 indica que la diestra de Dios o el brazo de Dios refiere
a veces específicamente al poder de Dios en la salvación. Muchos
otros versículos de Escritura hablan de la diestra de Dios como una
representación de la liberación y de la victoria que Dios da a su
gente (Exodo 15:6; Salmo 44:3; Salmo 98:1). Isaías 59:16 dice, "lo
salvó su brazo." Parece, por lo tanto, que la descripción de Jesús a
la diestra de Dios significa que Jesús es la expresión del poder
salvador de Dios. Este concepto armoniza con la asociación de la
posición de Jesús a la diestra de Dios con Su papel de mediador,
particularmente Su trabajo como nuestro intercesor y sumo sacerdote
(Romanos 8:34; Hebreos 8:1).
Con esta comprensión de la diestra de Dios, quizás nos preguntaremos
por qué la Biblia a veces dice que Jesús "se ha sentado" a la
diestra de Dios (como en Hebreos 10:12) en vez de decir simplemente
que El está a la diestra de Dios (como en Romanos 8:34). Es probable
que esta fraseología particular indica que Jesús recibió la
glorificación completa, el poder completo, y la autoridad completa
en un cierto punto de tiempo. Esta exaltación comenzó con Su
resurrección y terminó en Su ascensión. En aquel momento El se libró
a Sí Mismo de todas las limitaciones y restricciones humanas. Este
es el opuesto a la autolimitación a la cual Jesús se sometió en la
Encarnación según lo descrito en Filipenses 2:6-8. El terminó Su
papel como un ser humano caminando en esta tierra.
Jesús ya no se somete a la fragilidad y la debilidad humanas. El
ahora no es el siervo sufrido. Su gloria, Su majestad, y Sus otros
atributos divinos ya no se ocultan de la vista del observador
casual. El ahora demuestra Su poder como Dios por medio de un cuerpo
humano (rf.199) glorificado. El ahora se demuestra y se demostrará a
Sí Mismo como el Señor de todos, el Juez Justo, y el Rey de toda la
tierra. Por eso Esteban no le vio a Jesucristo como el hombre
ordinario que se pensaba que era mientras que el estaba en la tierra,
sino le vio con la gloria de Dios y el poder de Dios. De igual modo,
Juan le vio a Jesús revelado como Dios en toda Su gloria y poder (Apocalípsis
1).
La
exaltación, la glorificación, y la revelación de Cristo se
culminaron en Su ascensión. Marcos 16:19 dice, "Y el Señor, después
que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la
diestra de Dios." La frase "se sentó" indica que la obra
sacrificatoria de Cristo no se continua sino es completa. "El cual,
siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia,
y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder,
habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de
sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas" (Hebreos
1:3). "Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y
ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden
quitar los pecados; pero Cristo habiendo ofrecido una vez para
siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la
diestra de Dios" (Hebreos 10:11-13).
En
resumen, encontraríamos muchas inconsistencias sí interpretáramos la
descripción de Jesús a la diestra de Dios para significar una
colocación física entre dos Dioses con cuerpos distintos. Sí la
entendemos como simbólica del poder, la fuerza, la autoridad, la
preeminencia, la victoria, la exaltación, y el poder salvador de
Jesús manifestado en carne, entonces eliminamos los conceptos que
están en conflicto. Además, esta interpretación está conforme con el
uso de la frase "la diestra de Dios" a través de la Biblia. "La
diestra" revela la omnipotencia y la deidad absoluta de Jesús y
justifica el mensaje de un solo Dios en Cristo. (rf.200).
Volviendo a nuestra pregunta original, ¿qué vio Esteban en realidad?
Es evidente que él vio a Jesús. Isaías 40:5 dice referente a la
venida del Mesías, "Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda
carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado."
Jesús es la Gloria revelada de Dios. Esteban vio la gloria de Dios
cuando él vio a Jesús. El vio a Jesús irradiando la gloria que El
poseía como Dios y con todo el poder y autoridad de Dios. En breve,
él vio al Cristo exaltado. El vio a Jesús no simplemente como a un
hombre sino como a Dios mismo, con toda Su gloria, Su poder, y Su
autoridad. Por eso El clamó a Dios diciendo, "Señor Jesús, recibe mi
espíritu" (Hechos 7:59).
Saludos En Las Epístolas
La
mayoría de las Epístolas contienen un saludo que menciona a Dios
Padre y al Señor Jesucristo. Por ejemplo, Pablo escribió, "Gracia y
paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo" (Romanos
1:7), y "Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor
Jesucristo" (I Corintios 1:3). ¿Indica esta fraseología una
distinción de personas? Sí así fuera interpretada, habría varios
serios problemas con los cuales que contender.
Primeramente, ¿por qué no hay ninguna mención del Espíritu Santo en
estos saludos? Aunque estos saludos fueren interpretados para
enseñar una distinción de personas, no apoyan la doctrina de la
trinidad. De esta interpretación, los saludos podrían enseñar el
binitarismo; podrían también relegar al Espíritu Santo a un papel
menor en la trinidad.
En
segundo lugar, si interpretamos otros pasajes similares para indicar
la existencia de personas distintas en la Deidad, podríamos tener
fácilmente cuatro personas en la Deidad. Por ejemplo, Colosenses 2:2
habla de "el (rf.201) misterio de Dios el Padre, y de Cristo." Otros
versículos de Escritura hablan de "Dios Padre" (Colosenses 3:17;
Santiago 1:27) "Dios el Padre" (I Tesalonicenses 1:3). I
Tesalonicenses 3:11 dice, "Dios y Padre nuestro, y nuestro Señor
Jesucristo, dirijan nuestro camino a vosotros." Entonces si la
palabra y separa a distintas personas, nosotros tenemos por lo menos
cuatro personas: Dios, el Padre, el Señor Jesucristo, y el Espíritu
Santo.
Si
los saludos no indican una pluralidad de personas en la Deidad, ¿qué
es entonces lo que significan? Por hacer referencia al Padre y al
Señor Jesucristo, los escritores enfatizaban dos papeles de Dios y
la importancia de aceptar a Dios en ambos papeles. Debemos no
solamente creer en Dios como nuestro Creador y Padre, sino debemos
aceptarle como El se manifestó en carne como Jesucristo. Cada uno
debe reconocer que Jesús ha venido en carne y que El es Señor y
Cristo (Mesías). Por lo tanto, los saludos enfatizan la creencia no
solamente en Dios, lo que los judíos y muchos paganos aceptaban,
sino también en Dios revelado en Cristo.
Esto explica por qué no era necesario mencionar al Espíritu Santo;
el concepto de Dios como Espíritu era envuelto en el título de Dios
Padre, especialmente a la mente judía. Debemos recordar, también,
que la doctrina de la trinidad no se desarolló hasta mucho más tarde
en la historia de la iglesia. (Véase el Capítulo 11.) Por lo tanto,
estas frases no eran extrañas a los escritores o a los lectores.
Un
estudio del griego es muy interesante en relación a estos pasajes
con los saludos.2 La palabra traducida "y" es de la palabra griega "kai."
Kai puede ser traducida como "y" o como "aun" (en el sentido de "que
es" o "que es igual que"). Por ejemplo, el KJV (inglés) traduce kai
como "y" en II Corintios 1:2, pero como "aun" en el versículo 3. El
(rf.202) versículo 2 dice, "de Dios nuestro Padre, y del Señor
Jesucristo," mientras que el versículo 3 dice, "Dios, aun el Padre
de nuestro Señor Jesucristo." El versículo 2 podría aparecer
correctamente como, "de Dios nuestro Padre, aun del Señor Jesucristo."
El KJV traduce kai como "aun" en varios otros lugares, incluyendo
las frases "Dios, aun el Padre" (I Corintios 15:24; Santiago 3:9) y
"Dios, aun nuestro Padre" (I Tesalonicenses 3:13).
Entonces los saludos podrían leerse tan fácilmente, "de Dios nuestro
Padre, aun el Señor Jesucristo." Para apoyar esto aun más, el griego
no tiene el artículo definitivo ("el") antes de "Señor Jesucristo"
en ninguno de los saludos. Entonces, aunque traducieramos kai como
"y," las frases se leen literalmente, "de Dios nuestro Padre y Señor
Jesucristo." Aun cuando las traducciones rinden kai como "y," ellas
convienen a menudo que la frase denota solamente un solo ser o
persona.
Abajo hay algunos ejemplos que provienen de varias traducciones de
la Biblia en el inglés: El Uso de Kai Referencias Versión Bíblicas
de Biblia Traducción:
1.
Gálatas 1:4 KJV Dios y nuestro Padre NIV nuestro Dios y Padre TAB
nuestro Dios y Padre.
2.
Efesios 5:5 KJV el reino de Cristo y de Dios NIV el reino de Cristo
y de Dios NIV (nota al pie de la página) o ‘reino del Cristo y Dios’.
3.
Colosenses 2:2 KJV el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo NIV
el misterio de Dios, a saber, Cristo NIV (nota al pie de la página)
algunos manuscritos "Dios, aun al Padre, y de Cristo" Dios [ que es
] Cristo.
4.
II Tesalonicenseses 1:12 KJV la gracia de nuestro Dios y el (rf.203)
Señor Jesucristo NIV la gracia de nuestro Dios y el Señor Jesucristo
NIV (nota al pie de la página) o "Dios y Señor, Jesucristo".
5.
I Timoteo 5:21 KJV delante de Dios, y del Señor Jesucristo NIV en la
vista de Dios y de CristoJesús.
6.
Tito 2:13 KJV nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo NIV nuestro
gran Dios y Salvador, Jesucristo nuestro gran Dios y Salvador,
Jesucristo.
7.
II Pedro 1:1 KJV Dios y nuestro Salvador Jesucristo NIV nuestro Dios
y Salvador Jesucristo nuestro Dios y Salvador Jesucristo.
8.
Judas 4 KJV Dios el único soberano, ya nuestro Señor Jesucristo NIV
Jesucristo nuestro único Soberano y Señor nuestro único Señor y
Maestro, Jesucristo Esta tabla demuestra que el kai identifica a
veces a Dios como el Padre, o aún a Jesús como Dios. De esto, es
fácil ver que kai identifica a veces a Jesús como el Padre puesto
que la construcción gramatical es similar en todos los tres casos.
Concluimos que los saludos no indican ninguna distinción de personas
en Dios. En últimos términos, el uso de kai en estos casos denota
una distinción de papeles, manifestaciones, o nombres por los cuales
el hombre conoce a Dios. En por lo menos algunos casos el uso de kai
identifica actualmente a Jesús como el mismo ser que Dios—el mismo
ser que el Padre.
La
"Bendición Apostólica" II Corintios 13:14 dice, (rf.204) "La
gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del
Espíritu Santo, sean con todos vosotros. Amen." Una vez más debemos
recordar que Pablo escribió este versículo de Escritura en un tiempo
en que el trinitarismo era todavía una doctrina del futuro, y por lo
tanto el versículo no era raro ni inusual en ese entonces.
Básicamente, el versículo proyecta tres aspectos o atributos de Dios
que podemos conocer y tener. Primeramente, hay la gracia de Dios.
Dios ha puesto Su gracia a disposición de la humanidad por medio de
Su manifestación en carne, en Jesucristo. Es decir el favor no
merecido, la ayuda divina, y la salvación nos vienen a nosotros a
través de la obra expiadora de Jesús. Entonces Dios es amor, y el
amor siempre ha sido parte de Su naturaleza básica. El nos amaba
mucho antes que El se vistió a Sí mismo en carne como Cristo.
Y
finalmente, el bautismo del Espíritu Santo nos da communion (confraternidad)
con Dios y con nuestros concreyentes: "Porque por un solo Espíritu
fuimos bautizados en un cuerpo"—el cuerpo de Cristo (I Corintios
12:13). Por medio del Espíritu de Dios que mora en nosotros, y no la
presencia del cuerpo físico de Jesucristo tenemos una relación
presente y continuando con Dios distinta a cualquier cosa que era
disponible para los santos del Antiguo Testamento. II Corintios
13:14 es lógico y comprensible cuando lo interpretamos como tres
relaciones importantes que Dios ha compartido con nosotros o como
tres diversas obras que un solo Espíritu logra. Hay diversidades de
operaciones pero solamente un Dios que obra todas las cosas en todos
(I Corintios 12:4-6).
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